
Para que luego no digan que no somos un club cainita... no, no lo somos; nosotros dejamos a Caín en pañales. Para muestra el tema de las venideras elecciones. En el mejor momento (deportivo) del club en muchos años se fuerzan unos comicios... a los que no se va a presentar nadie más que el presidente saliente. Como se suele decir por aquí :
n'hi ha per llogar-hi cadires.
De una cosa sí me alegro: el revolcón que ha sufrido el Kennedy català. Que n'aprengui!
Emilio Pérez de Rozas lo explicaba mejor que yo en su artículo en
El periódico de Catalunya del día 22 de este caluroso Julio. Huelga decir que ha olvidado mentar al Palau, ¿cómo ha tratado Laporta al Palau...? y sobre todo ¿por qué? Por lo demás lo suscribo totalmente.
"¿NI UN SOLO ERROR, DE VERDAD?
Emilio Pérez de Rozas
Algunos hasta dudaban de que saliese él a afrontar la situación. Más de un colega me dijo: "Saldrá Cambra". Ni hablar, ¡saldrá él! ¡Debe salir él! Es su día. Ha de dar la cara. No puede fallarle a su gente. Se ha liado él solito y él solito ha de afrontar la vergüenza de renunciar (por mandato) al cargo más deseado y convocar elecciones, cuando quería disfrutar de un año más de propina.
Y Joan Laporta salió a la palestra. Y, desgraciadamente, no reconoció un solo error. Ese, y no otro, volvió a ser su error. Porque algo habrán hecho mal cuando han perdido tantas demandas ante el Tribunal Català de l'Esport (TCE), la Audiencia Provincial de Barcelona y la Audiencia de Barcelona y cometido errores como no cumplir la promesa electoral de levantar las alfombras, sufrir la ruptura de buena parte de la junta, la salida intempestuosa de su cuñado Echevarría, la bajada de pantalones de El Prat, la cuantificación del patrimonio, la publicidad de la camiseta, la polémica venta de las entradas de París, etcétera.
Laporta llegó a decir ayer que la situación que vive el club es "una situación extraña, no querida, ni provocada por nosotros". ¡Hombre!, provocada evidentemente por ustedes, por su tozudez, para que n'aprenguin los demás. Y los demás, sobre todo si son nuñistas doloridos (como demostró ayer EL PERIÓDICO), han encontrado un resquicio para devolverle a usted su acoso y derribo del antiguo régimen.
Y puede que la venganza aún no haya terminado. Y no lo digo por la sentencia del TCE, que podría inhabilitar al presidente, sino por la posibilidad de que alguno de los precandidatos logre las firmas suficientes como para provocar debates en los que poder recordarle a Laporta todos sus errores, menores, lógicamente, que sus logros, inmensos.
Todo cambiaría si la troupe de Sandro Rosell se atreviese (que no, ya se lo digo yo) a presentar una candidatura. Quién sabe, igual bajaron ayer de la Pica d'Estats con el mandato, en el más puro estilo de Jordi Pujol, de salvar al barcelonismo. ¿De quién?".