minuto cinco

Opiniones sobre los temas más polémicos del mundo del deporte, información al margen de los canales habituales y análisis de los acontecimientos deportivos más actuales.

martes, octubre 31, 2006

20 años

Yo tenía 8, pero hace 20 años ya entendía que lo que había pasado la madrugada anterior iba a marcar un antes y un después en la historia del baloncesto español. En aquella selección que consiguió la plata en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles jugaba Fernando Martín, que dos temporadas más tarde cruzaría una frontera hasta entonces impensable, debutó en la NBA con los Blazers ante Seattle. Desde aquel día, todos los aficionados españoles somos un poquito de la franquicia de Oregón. Luego llegaron Petrovic, Sabonis y ahora Sergio Rodríguez. Aquella NBA era algo muy distante a lo que ahora conocemos; una liga muy cerrada, en la que la aparición de extranjeros era algo casi testimonial. La temporada que Fernando Martín disputó en Estados Unidos no salió como a él le hubiese gustado, pero el camino quedaba abierto. Volvió a España, al Real Madrid, donde disputó duelos de antología contra el pívot titular del Barcelona, Audie Norris. El día que perdió la vida en la carretera el baloncesto español lloró amargamente su pérdida, pero su legado nadie lo podrá borrar.

No cigar or pipe smoking, except for Red Auerbach


Ahora que se ha ido para siempre el auténtico maestro de maestros le honrrarán con más homenajes (si es que es posible) pero honestamente, creo que el mejor reconocimiento que Auerbach podría recibir sería que sus, corrijo, nuestros amados Celtics volvieran a recuperar el cetro del baloncesto americano. Él, desde su Boston Garden celestial reserva un nuevo puro de la victoria para tal ocasión. Que se lo fume pronto.

Red, siempre en el recuerdo.

Si tenéis un poco de tiempo podéis leer el artículo que hace algo más de un año escribió Mario Espeja para Solobasket sobre la figura de Auerbach. Merece la pena.

Red Auerbach, el señor de los anillos

Con un puro en su mano, Red Auerbach guió a los Boston Celtics a 16 Campeonatos de la NBA

Red Auerbach ha sido el arquitecto y maestro de una de las franquicias más importantes en la historia de los deportes profesionales: los Boston Celtics. Con su inseparable cigarro (un hombre a un puro pegado, como diría Quevedo), Auerbach no sabía lo que era la pasividad en un banquillo; derrochaba agresividad, verborrea y tenía un muestrario de gestos. Su tarea no era nada fácil, ya que llegó a entrenar a 11 jugadores presentes hoy en el Salón de la Fama y, además, lideró a los Celtics a 10 títulos de la División Este en 16 años. Su estilo apasionado por el baloncesto obtuvo numerosas recompensas. Desde 1959 hasta 1966, los Celtics ganaron 8 anillos de la NBA de manera consecutiva, una marca increíble en la historia del deporte mundial. Auerbach también posee el honor de ser el primer entrenador de la historia en ganar 1.000 partidos, y encabeza el mejor balance victorias-derrotas de todos los tiempos con los siguientes números: 1.037 ganados y 548 perdidos a lo largo de su exitosa carrera.

Fue nombrado entrenador del año en la NBA en 1965 y, en 1970, fue declarado como el mejor entrenador de toda la historia de la NBA. En 1980, la Asociación Profesional de Periodistas de Baloncesto de América volvió a ratificar a Auerbach como el mejor entrenador de la historia de la liga. Red Auerbach comenzó su brillante carrera de entrenador en 1946 en la BAA con los Washington Capitals, a los que guió en 1947 y 1949 a conquistar los títulos de división. En 1950, Auerbach llegó al lugar que le catapultaría a la fama: los Boston Celtics. Tras dejar los banquillos, Red inició en Boston su trabajo de directivo, recibiendo en 1989 el reconocimiento de la NBA como Ejecutivo del Año.

Arnold Jacob Auerbach nació el 20 de septiembre de 1917 en Brooklyn. Era hijo de Marie Thompson y Hyman Auerbach, un inmigrante ruso. Su padre había abierto una pequeña lavandería en una de las zonas más populares de Nueva York. Red creció en Brooklyn. En su barrio de Brooklyn, no había ni fútbol, ni béisbol. Eran deportes demasiado caros y no había campos para practicarlos. Red solía jugar a basket y balonmano en la calle, como tantos otros chicos de su edad. Ayudaba a su padre y ganaba algo de dinero limpiando los parabrisas de los taxis. "Yo apreciaba el hecho que mi padre era un trabajador duro," dice Red, explicando la influencia de su progenitor. Red no quiso seguir el negocio de lavandero; Arnold “Red” Auerbach tenía una cita con la historia.

Durante la Depresión de los años 20, el adolescente Red fue al Instituto del Distrito Este, donde obtuvo buenos resultados. Allí empezó su relación en serio con el baloncesto. El punto de inflexión en su carrera fue su paso por la Universidad George Washington en D.C. Bajo las órdenes de Bill Reinhart, el mago del contraataque, Auerbach aprendió el desarrollo del juego y la impronta que más tarde sería la seña de identidad de los Boston Celtics. Con la recomendación de Reinhart, Red se hizo cargo como director deportivo del prestigioso St. Alban's Prep en un suburbio de Washington, D.C.

Una vez finalizada su carrera en el college, se enroló en la Marina Militar, sin dejar de lado su gran amor: el baloncesto. Auerbach fue asistente en la Universidad de Duke, antes de convertirse en entrenador principal de los Washington Capitals. Mike Uline, propietario de los Washington Caps, quería a Auerbach para dirigir su equipo. Aunque en principio, la familia fue un impedimento a la hora de aceptar el cargo, Red acabó fichando por los Caps. Lo primero que hizo fue hacer una lista con los nombres de jugadores que recordaba tras su paso por la Marina.

Auerbach sólo tenía 29 años. Algunos de los jugadores de los Caps incluso eran más veteranos que Red. En la temporada 1946-47, su equipo finalizó con 49 victorias y 11 derrotas. El primer año en D.C., ya los condujo a la final. Red poseía cualidades diferentes a la del resto de entrenadores. Sabía como tratar a los árbitros, tenía un consumado talento de ganador (algo muy valorado en Estados Unidos), además de ser un intimidador como pocos. Después de tres años en Washington, se marchó a entrenar a los Tri-Cities (Moline, Illinois; Rock Island, Illinois y Davenport, Iowa). La causa fue una disputa con el propietario de los Caps, Ben Kerner. Después de un fugaz paso por los Tri-Cities Blackhawks (luego serían los Atlanta Hawks), finalmente, aterrizó en Boston. Walter Brown, ahora el dueño de los Celtics, estaba buscando entrenador jefe para los Celtics. Brown había ayudado a iniciar la Asociación Americana de Baloncesto (BAA). El propietario de los Celtics, debió ver algo especial en Red para darle carta blanca en la franquicia. Auerbach no le defraudó. La relación de Auerbach con el baloncesto parecía de tipo religioso.

Bajo la batuta de Auerbach, los Celtics de inicios de los 50 eran un gran conjunto, pero no habían llegado todavía a su techo. Auerbach se ha reconocido en más de una ocasión como una persona afortunada en la vida. Enamorado del juego veloz aprendido en la universidad de la mano de Reinhart, quería trasladar ese tipo de juego a los Boston Celtics. Con la llegada de Bill Russell, se convirtieron en un equipo intimidador. Russell podía cambiar un partido sin anotar un solo punto. Era la pieza que necesitaba Auerbach para engranar un equipo que estaba destinado a escribir una leyenda en la historia de la NBA.

En su primer año, Russell guió al equipo en rebotes, a pesar de una lesión que le tuvo apartado de las canchas los dos primeros meses de competición. Los Celtics ganaron su primer anillo de la NBA aquel año: 1957. En 1958, Russell volvió a lesionarse. Esta vez, ante St. Louis en las finales. Los Hawks ganaron en 6 partidos. Éste fue el inicio de un dominio abrumador del baloncesto mundial por parte de los Celtics, ya que encadenaron 8 títulos de la NBA de manera consecutiva.

El rey del Boston Garden

Los ingredientes de Red Auerbach eran básicamente ocho: condición física óptima, trabajo duro, mentalidad ganadora, táctica (fue el primer entrenador en utilizar al sexto hombre como arma táctica), psicología (puño de hierro y disciplina tremenda gracias al hecho que sabía motivar a los demás), pressing (fue el primer entrenador en rotar 10-12 jugadores para agotar al rival) y un esquema de juego.

Los platos del señor Auerbach fueron un éxito año tras año. Quizás variaba o añadía algún ingrediente cada temporada, pero el resultado siempre era exquisito. La innovación también formaba parte de su manera de entender el juego del baloncesto. Pero a pesar de tanto cambio, los grandes jugadores acataban y plasmaban sus órdenes sin rechistar. Sin duda, tiene mérito que la personalidad de un entrenador prevalezca por encima de un cúmulo de estrellas del basket. Auerbach siempre ha creído en la fidelidad y la lealtad. Le gustaba tener a sus jugadores hasta el final de sus carreras deportivas. Paradójicamente, nunca fue partidario de los contratos largos. Pensaba que el jugador debía tener un contrato anual, renovable por otro más al final de cada campaña. De esta manera, sus pupilos jamás se acomodaban y siempre sacaban lo mejor de su repertorio para poder seguir en el equipo.

Quería que sus pupilos acabaran sus trayectorias con la camiseta de los Celtics, no con otra elástica. No cabe duda, Red Auerbach era un hombre increíble. Como se suele decir: genio y figura. Famoso dentro y fuera de la pista, amado y odiado a partes iguales, polémico y conciliador, protagonista sin protagonismo... El modelo para toda una generación de entrenadores. Phil Jackson es uno de sus alumnos aventajados, ya que su trabajo, tanto en Chicago como, sobre todo, en Los Ángeles, es digno de mención y reconocimiento.

Auerbach estaba obsesionado con la victoria, con el baloncesto las 24 horas del día. Por esta razón, Auerbach sugería a todos los miembros de los Celtics que no comprasen casa en Boston, para que de esta manera la familia no fuese un impedimento a la hora de estar totalmente concentrado en el basket. Red tenía una curiosa teoría. Después del entrenamiento o el partido, un jugador de su gusto volvía a su casa alquilada o al hotel, comía cualquier cosa mientras preparaba el siguiente partido; en cambio, el adversario a buen seguro cenaba en casa con su mujer, daba el beso de las buenas noches a sus hijos, es decir, que este prototipo de jugador tenía que pensar en demasiadas cosas como para estar concentrado en jugar el siguiente partido. Según Auerbach, la mente de este jugador no estaba en lo que realmente cuenta: ganar.

Red sabía motivar individualmente a sus jugadores. Un aspecto tan importante como extremadamente complicado de llevar a la práctica. Conocía qué botón debía apretar en cada momento para extraer lo mejor de cada jugador para el bien del equipo. Todos eran jugadores con un tremendo talento para el basket, pero esto no garantizaba los triunfos. La calidad sin esfuerzo no sirve de nada. Por eso, tenían que trabajar más duro que el resto de franquicias. Red era de los que pensaba que la confianza en uno mismo es el primer paso para el éxito, pero que la disciplina es la parte más importante para conseguirlo.

Al final de los partidos, Red solía sentarse en el banquillo y disfrutar de uno de sus famosos puros. Incluso los fans se apresuraban a ofrecerle alguno. Auerbach protagonizó diferentes anuncios de tabaco, con el siguiente slogan: "el puro de la victoria". Razón no le faltaba.

Cada vez que Auerbach veía que su equipo podía perder un partido o que se estaba relajando en exceso, encendía su "puro de la victoria". Esto enfurecía a los aficionados rivales, que comenzaban a animar con más fuerza a los suyos. Claro está, los jugadores de Red jugaban más presionados pero, al mismo tiempo, estaban totalmente metidos en el partido. Este era el objetivo de Auerbach al encender su puro. La hostilidad del rival hacía jugar mejor a sus jugadores. Su estampa en el banquillo fumando con satisfacción su puro de la victoria solía ser un acto de provocación a los rivales, a los que sacaba de sus casillas. Red también disfrutaba esparciendo el humo de su puro en señal de victoria. Desgraciadamente, este original ritual de triunfo llegó a su fin. Después de su retirada como entrenador de los Celtics, Red Auerbach, dejó de fumar en el Garden. Sin embargo, su personalidad era tan especial y única, que incluso en el Legal Seafood de Boston, un cartel reza lo siguiente: No cigar or pipe smoking, except for Red Auerbach.

No cabe duda que se podría escribir un libro con todas las anécdotas de Red Auerbach. Tampoco hay que olvidar una superstición que señalaba que el personaje de la fábula céltica, el Leprechaun, era el que se encargaba de hacer que los jugadores perdieran el balón o que los camerinos visitantes quedaran sin energía eléctrica. Pero lo cierto es que Boston no ha necesitado de personajes invisibles para ganar tantos títulos, ya que dicha franquicia ha contado con algunos de los mejores jugadores de la historia de la liga. Buena prueba de ello son: Bill Russell, Sam Jones, Bill Sharman, Larry Bird, Kevin McHale y Robert Parish, entre otros.

En los Celtics, Auerbach instauró una especie de estrategia según la cual ningún rookie podía ganar más dinero que un veterano y, también, recalcó la idea de que todos los jugadores debían sentirse orgullosos de vestir la camiseta de los Celtics, renunciando así ante cualquier oferta tentadora de otros equipos. En 1981, Kevin McHale estuvo a punto de fichar por el Olimpia de Milán, irritado con la rigidez negociadora de Auerbach. En el último momento, Auerbach cedió y McHale firmó con los Celtics bajo sus condiciones. Esta fue una de las pocas veces que Red Auerbach se la tuvo que envainar a lo largo de su carrera deportiva y directiva. Con el tiempo, se demostraría que había valido la pena ceder ante el gran rendimiento ofrecido por McHale.

Con humo de puro y 13 años de Russell, los Celtics lograron 11 anillos de la NBA. Pero tras la retirada de Russell en 1969, vinieron tiempos de vacas flacas. Muchos detractores intentaba minimizar los éxitos de Red diciendo que había ganado tantos títulos gracias a Russell. Este hecho picó a Auerbach. El desafío estaba planteado. Cabe decir en favor de Red que Los Ángeles Lakers tuvieron a Wilt Chamberlain, Jerry West y Elgin Baylor y nunca ganaron un título.

Cansado de comentarios impertinentes, Red quería ganar de nuevo y demostrar a los críticos que podía ganar dentro y fuera de la pista. Cuando dejó de entrenar en 1969, Auerbach imprimió su carácter ganador también a los altos estamentos del club. Él continuaba dando consejos al entrenador y a los jugadores de turno. La característica fundamental que buscaba Red en todos los que habían de formar parte de la franquicia del trébol era sencilla: debía correr sangre verde por sus venas. Así pues, después de Auerbach, llegaron al organigrama técnico Bill Russell, Satch Sanders, Tom Heinsohn, es decir, gran parte de las estrellas ex Celtics.

Consiguió dos anillos de la NBA en los años 70 para los Celtics. El único equipo en lograrlo además de los New York Knicks. En 1978, Larry Bird era la pieza que Auerbach buscaba para volver a revivir la mística de los Celtics. El rubio del 33 se convertiría en el emblema de los Celtics. Auerbach, sólo necesitó ver jugar una vez a Bird para darse cuenta que poseía el talento suficiente para triunfar en el Boston Garden. Los Celtics ganaron 29 partidos en la temporada 1978-79 y ganaron 61 en la campaña siguiente ya con Bird como cabeza de cartel. Bird causó un impacto inmediato en la liga, promediando 21 puntos y 10 rebotes por partido. Su identificación con el club de Boston era tan fuerte que Bird llegó a decir en una ocasión lo siguiente: "Jugaría con un brazo roto por Red, él haría lo mismo".

A inicios de los 90, las prematuras retiradas de McHale y Larry Bird iniciaron una profunda mala racha de la franquicia de trébol. El equipo ha estado sumido en una grave crisis de resultados en la pasada década, que incluso le ha impedido clasificarse para los playoffs en las últimas temporadas. Sin embargo, en la campaña 2001-2002, Antoine Walker y Paul Pierce están llevando por un sendero ganador a los Celtics. Ya veremos hasta cuando.

No hay duda. Ningún entrenador en la historia de la NBA ha tenido un mayor impacto en el juego del que tuvo Red Auerbach con los Boston Celtics. Durante su paso como entrenador jefe, general manager y presidente, Red estableció muchos records impresionantes que todavía permanecen intactos, y que lo continuarán estando por muchos años.

Auerbach jugó un papel de pionero dentro de la NBA. En 1950, Red y Joe Lapchick, entrenador de los New York Knickerbockers, ficharon a los primeros dos jugadores de raza negra en vestir los uniformes de la NBA. Red también fue el primer entrenador en alinear de salida 5 jugadores negros. Auerbach ha recibido numerosas distinciones y premios a lo largo de su trayectoria, incluida su entrada en el Salón de la Fama en 1968. Auerbach llevó a los Celtics a nueve campeonatos, implantando un récord de ocho seguidos entre 1959 y 1966.

Hay que decir que también ha sido una gran fuente de coraje para la juventud a través de la Commonwealth. Estableció The Red Auerbach Fund en 1985 para promover el recreo atlético y otras actividades de desarrollo para los jóvenes en Boston y Massachusetts. Su fundación cuenta con la colaboración de diferentes patrocinadores de la comunidad. La Fundación Red Auerbach es responsable de proporcionar ocho becas anuales a los estudiantes de instituto de Massachusetts, basadas en sus capacidades académicas, atléticas y de liderazgo, como no podía ser de otra manera.

A pesar de estar apartado del primer plano baloncestístico, Red continua haciendo declaraciones explosivas. Red Auerbach es un personaje inmortal. La sombra de Auerbach todavía es alargada. Sus opiniones son escuchadas siempre con atención. Nunca tienen desperdicio. Auerbach considera que un equipo formado por jugadores de los años 50 y 60 podría ser un nuevo "Dream Team". Este equipo, según Red, incluiría a Russell, Pettit, Baylor, Robertson y West. En el banquillo, encontraríamos a Abdul-Jabbar, Chamberlain, Barry, Havlicek, Cousy y el Dr. J. Sin duda, esta escuadra no tendría nada que envidiar al conglomerado de estrellas que participó en Barcelona'92.

En definitiva, Auerbach es el verdadero artífice de la mística que rodea a los Celtics, a pesar de que la franquicia ya no es lo que era antaño. Sin haber jugado nunca un partido en la NBA, Arnold Auerbach, "Red" para los amigos, ha sido uno de los personajes de mayor impacto en la historia del baloncesto profesional, primero como entrenador y luego como general manager y presidente. Auerbach tenía un estilo único e inconfundible. Se le podría comparar al mítico entrenador de fútbol Helenio Herrera. Si existe un orgullo de los Celtics, si Boston es el equipo con más títulos y tradición en la historia de la NBA, se lo deben en gran medida a la labor de Auerbach. Bill Russell, John Havlicek, Bob Cousy y después Dave Cowens, Larry Bird, Kevin McHale también han puesto su granito de arena. Todos ellos han alimentado la leyenda de los Celtics, aunque la base de esa leyenda es, sin duda alguna, Red Auerbach. Fue grande y genial como entrenador, un experto en condicionar las decisiones de los árbitros y de los rivales, un sabio a la hora de motivar a sus jugadores y construir un equipo casi perfecto, además de un defensor acérrimo de sus ideales y conceptos baloncestísticos. En 20 años como entrenador venció en 938 partidos, 98 victorias en playoffs y 9 títulos de la NBA; como general manager, ha conseguido otros 7 anillos. Ahí es nada. Luego dicen que para convertirse en un mito, una persona debe morir joven, con riqueza y en extrañas circunstancias. Pues bien, Arnold "Red" Auerbach no ha necesitado cumplir dos de esas premisas para estar presente, por méritos propios, en el Olimpo de los dioses de la NBA.

"El basket es un juego sencillo, que sólo los entrenadores han convertido en algo complicado", Red Auerbach.

lunes, octubre 30, 2006

el rey del bollicao

Dicen que en la Roma hicieron una fiesta el día que se supo con seguridad que Antonio Cassano se marchaba al Madrid. Nacido en un peligroso barrio de Bari, donde cuentan que la policía ni se atreve a entrar, el italiano siempre ha sido una fuente de problemas en sus equipos. Ya chocó con el carácter de Capello en la Roma (foto), pero el míster recondujo al díscolo jugador. Al final, la situación se hizo insostenible. En la capital italiana no sólo tuvo mala relación con Capello, sino con todos sus compañeros y, en especial, con el capitán, Francesco Totti, con el que ya no se hablaba y del que había sido gran amigo. A Madrid llegó a precio de saldo (sospechoso) y enseguida se encargó de demostrar por qué. Parecía una vieja gloria antes de jugar un partido de costillada; apático y pasado de peso, entró poco en los planes de López Caro. En verano parecía que la cosa había mejorado, que había dejado de comer bollicaos y tigretones y que estaba dispuesto a someterse a la férrea disciplina de Capello. Pues no, y no se le ocurrió mejor idea que la de insultar a su entrenador delante de sus compañeros. En la era galáctica no sé qué hubiera pasado (en realidad sí), pero ahora se lleva una multa gorda y se le aparta del equipo, en principio tres semanas, pero me da que esto no tiene vuelta de hoja. Conociendo a Capello, seguro que lo cambia en diciembre por un central. Tiempo al tiempo.

domingo, octubre 29, 2006

tanto con tan poco

Sigo sin dar crédito. He visto a Capello ganar una liga con el Madrid, lo he visto entrenando al Milán, a la Roma y a la Juventus durante años, pero sigo sin dar crédito. ¿Cómo es posible que sus equipos rentabilicen sus ocasiones de esa manera? ¿Cómo sacan los partidos adelante con ese juego rácano y ramplón que le cede el balón al rival de manera descarada? Si alguien no vio el partido de Tarragona debió pensar que el Madrid hizo lo suyo, pim-pam, 1-3 y para casa. Bueno, de hecho fue así, pero es que llegó tres veces y el Nàstic tuvo la posesión del balón durante todo el partido. ¿Para qué la quiso?, se preguntarán algunos.
Yo sigo pensando que lo de Emerson-Diarra no tiene explicación alguna, puesto que al Madrid le llegan, le hacen ocasiones y apenas recuperan balones en el centro del campo; de hecho, pierden muchos más de los que roban. A veces, incluso se estorban el uno al otro. Suerte de Steve Urkel Robinho, que da el toque de color a un equipo gris como sólo Capello sabe hacer.
En resumen, el Barça sigue líder después de ganar al Recreativo y el Valencia cede su segunda plaza al Madrid. Cosas del fútbol.

viernes, octubre 27, 2006

Creciditos, muy creciditos

resulta que hoy en las noticias me he topado con unas declaraciones del presi del real madrid que decía que este fin de semana iban a ganar al nàstic sobrados, sin problemas. y no sólo al nástic, también al celta y a todos los que vinieran. que iban a tener la agenda llena, que en mayo iban a ir a la cibeles celebrar la liga. en junio iban a ir a la cibeles a celebrar la liga. que en julio iban a ir a la cibeles a celebrar la copa del rey. y que iban a llenar la castellana de banderas del real madrid y de banderas españolas...

y bueno, ante estas declaraciones sólo me queda decir lo que decía en el colegio de pequeño: te rebota y te explota! y espero que le empiece a explotar este mismo sábado

por cierto, si tan seguro está de que van a arrasar al nàstic por qué no deja jugar a portillo? ein?

jueves, octubre 26, 2006

live is live



Hay que poner los altavoces, chicos.

copa y puro... infumable

Los dirigentes del fútbol español se han hartado de decir que la nuestra es la mejor liga del mundo, que todos los buenos futbolistas del planeta prefieren venir a España que a cualquier otro país para jugar. Bien, la competición española (Liga, Copa y Supercopa) es una chapuza organizativa que sólo mira por sus propios intereses y los de los clubes más poderosos. Mi impresión es que el modelo inglés de la Premier nos ha pasado la mano por la cara hace tiempo. Ellos inventaron el fútbol, y aunque han estado muchos años dormidos, se han despertado a tiempo.
En España el calendario está saturado, en parte porque la Liga empieza muy tarde y se para dos semanas en Navidades. En Inglaterra empieza en agosto y se juegan muchos partidos en las fiestas, porque es cuando los padres pueden ir con sus hijos al fútbol y hay audiencias millonarias en televisión, pues todo el mundo está en casa. ¿A nadie se le ha ocurrido en nuestro país?
En Inglaterra se juegan dos competiciones coperas, la Copa y la Copa de la Liga, que cambian de nombre según su patrocinador. Y... sí, se disputan a partido único. ¿Qué se gana con esto? Emoción, televisión, gradas llenas, dinero, al fin y al cabo, que es lo que buscan aquí. Pero en España se empeñan en hacer la casa por el tejado; ponen doble eliminatoria desde buen principio para que los grandes lleguen más lejos y den lustre a la competición. Lo que consiguen es desinterés generalizado, gradas vacías en muchos campos y pérdidas en viajes para los más modestos. Infumable. Ahora me acuerdo de aquellos programas de radio de hace un par de años en los que los grandes caían con estrépito y emoción en campos pequeños a un solo partido. Total, si desprecian la Copa; se presentan con los suplentes ante equipos de Segunda o Segunda B y especulan con el resultado. Infumable. Ah, ¿ya lo he dicho? Una vez más, se están cargando la competición, esto es infumable.

martes, octubre 24, 2006

ya van dos

Si hace diez años alguien me hubiese asegurado que un español iba a ser campeón del mundo de Fórmula 1 habría sonreído para mis adentros, pensando "imposible". Pues bien, aquí estamos, con dos títulos para Fernando Alonso, al que alguien debería aconsejar seriamente sobre su actitud en la competición. Él, que es un genio del volante y un privilegiado, debería medir sus celebraciones imitando a cualquier cosa cuando llega a zona de boxes (¿un pájaro?, ¿un canguro?, ¿Kárate Kid?, ¿un imbécil cualquiera?). Es bochornoso y ofrece una imagen cateta de toda España. Por otro lado, un piloto que gana dos veces seguidas el campeonato del mundo no debería quejarse abiertamente de que su equipo no le ayuda (pues menos mal). Lo de las tuercas puede pasar hasta en las mejores familias, así que no busquemos excusas, que parece que es nuestra especialidad desde tiempos inmemoriales. Que nadie me entienda mal, ni siento animadversión por el piloto asturiano ni quería que perdiera el campeonato, todo lo contrario, es un orgullo que un español esté consiguiendo todas estas cotas. He disfrutado de la Fórmula 1 desde que tengo uso de razón, por lo que ver a un español ganar me llena de satisfacción, pero esas rajaditas a destiempo hacen que más de un seguidor se quede por el camino. No sé si Lobato también ayudará a que la gente se cambie a Ferrari o a cualquier otra escudería... los fanatismos se pasaron de moda hace tiempo, pero que cada cual se vista como quiera.

lunes, octubre 23, 2006

la teoría de los 12 puntos

Antes del partido del domingo entre Real Madrid y Barcelona había un runrún por la ciudad condal, entre la prensa, más que nada. En más de una tertulia radiofónica y televisiva escuché la teoría de los 12 puntos: el Barcelona llegaba al Bernabéu con 5 de ventaja, ganaba en Madrid, se iba de 8; luego volvían a ganar el partido de vuelta y ya eran 11, más el golaverage, pues 12. Total, que el peor Madrid de la historia (ése que lleva 3 años sin comerse un rosco) le mete 2 al Barça sin enterarse. Ahora dice la prensa madrileña que se había subestimado al equipo, que están lanzados y que van a por todo. Pues faltaría menos que no fuesen a ganarlo todo, a ver si pillan algo. Pero no nos engañemos, el Madrid jugó mal, inseguro atrás (a veces aquello parecía la Castellana en hora punta), Diarra estuvo horrible, perdió el doble de balones que recuperó, y sólo la puntería (la suya buena y la pésima barcelonista) decantó la balanza. Pues no es poco, dirán algunos, después del partido del año pasado. Ni poco ni mucho, es lo que hay, y quien no quiera verlo está en su derecho.

jueves, octubre 19, 2006

Frase célebre Nº 2

No es por insistir pero es que se las trae...

"El Madrid está mejor que el Barça anímica y futbolísticamente"

Anímicamente no tengo ni idea porque yo no estoy en el vestuario (...ni ganas) pero decir que a día de hoy (19/10/06) en el aspecto futbolístico los blancos están mejor que los azulgrana... ¡Manda huevos! Que hubiera tenido lo que hay que tener para haberlo dicho después del partido contra el Getafe y no después de la derrota del rival, hecho que, en mi modesta opinión, denota bastante mal gusto todo sea dicho de paso.

Por cierto el lumbreras que ha pronunciado la frase no es otro que...



Leído en El mundo deportivo

miércoles, octubre 18, 2006

menos mal que nos queda portugal

Hay que ser justos. En la primera entrada de este blog criticaba la tendencia de algunos pilotos españoles de pasar a Moto GP sin haber sido campeones del mundo en categorías inferiores. Ponía los ejemplos de Checa y Elías, que no habían demostrado nada en la categoría reina (o poca cosa). Pues bien, Toni Elías consiguió en Portugal su primera victoria en Moto GP, gracias a una carrera inteligente, de menos a más, y a una última vuelta extraordinaria, vibrante y espectacular. Y no le ganó a cualquiera, sino al señor Rossi, próximo campeón del mundo (y van...) gracias a la imprudencia de Pedrosa, que se llevó por delante a su ¿compañero? de equipo Hyden. No quiero ni pensar qué sucedería si Fisichella le hace lo mismo a Alonso en Brasil y gana Schumacher... Lobato contrata a unos sicarios y se carga al italiano, seguro.
En fin, que en 250 Lorenzo conservó y todavía no es campeón (esperemos que en Valencia pueda controlar la carrera) y en 125 Bautista fue a lo suyo, a ganar sobrado con su nueva moto, vestida con los colores de España (un pelín horterilla, la verdad).
Ahora, mi pregunta es la siguiente: ¿Televisión Española no tiene otros comentaristas? Poco me gustaba Valentín Requena, pero es que lo de ahora...

martes, octubre 17, 2006

Lección de historia Nº 4: 22/06/86

¡Ni Pelé, ni Cruyff, ni Beckenbauer, ni Zidane ni hostias!

Por cierto, el locutor Victor Hugo Morales no es argentino sino... uruguayo.

lunes, octubre 16, 2006

Lección de historia Nº 3: 18/07/76

¿Quién dijo que la perfección no existía? Aquí os dejo el recuerdo del primer "1.0" de los tres que obtendría esta pizpireta muchaha en Canadá hace ya 30 años.

Por cierto, al realizador de televisión se le tendría que pegar un tiro...

domingo, octubre 15, 2006

Antena 3 huele

Que los de Antena 3 son merengones hasta la médula es indudable, pero llegan a extremos en los que un poquito de profesionalidad no les vendría mal porque es que a veces dan pena.
Empiezan las noticias de deporte sobre las 21.30... a ver qué ha pasado hoy así por encima:
-Toda la jornada de fútbol con mucha polémica arbitral
-Pedrosa se carga a Hayden
-Elías y Bautista ganan
-Lorenzo tiene el mundial muy cerca
...

Pero no, Antena 3, con gran criterio abre los deportes con la noticia más importante de la jornada: el madrid aterriza en Bucarest donde es recibido con honores de jefe de estado.

mensaje para el director de deportes de Antena 3: olé tus huevos!!!

Porta 58. Boca 228. BARÇA-SEVILLA

minuto cinco
Todavía estoy bostezando por culpa del espectáculo que he he presenciado esta tarde. Tan penoso ha sido que no he visto ni el gol de Messi, me he ido del campo en el minuto 75.
Lo peor ha sido llegar a casa y poner las noticias y escuchar en TV3 y A3 que los que hemos ido al campo hemos sido los únicos privilegiados que hemos podido ver este partidazo... sin comentarios... muy lucido el resumen de 3 minutos del telediario, el problema es que un partido dura 90 y las caras de los que estábamos en el campo eran un poema.
más sandeces periodísticas... Ronaldinho ha resurgido... sí, los huevos! y perdonad el tono pero es que ha marcado un penalti y la falta, dos acciones a balón parado, no ha hecho nada más y lo que sí ha hecho es perder bastantes balones y ralentizar el juego una barbaridad. y sí, ha metido la falta pero es que ya le tocaba.
Este Barça no juega a nada y va líder, si le da por empezar a jugar que se prepare el resto porque sólo van a luchar por el acceso directo a la Champions.
Vaya mierda de entrada al blog, pero es que el fútbol de esta tarde no me ha inspirado nada de nada. Bueno, Iniesta un poco, que es el único que sabe jugar al futbol este año.

jueves, octubre 12, 2006

agua para todos

La victoria de España ante Argentina en Murcia ha hecho reafirmarse a Luis en sus ideas: "No me voy a ir, tendrán que echarme". Pues eso, que para una vez que le ganamos a la albiceleste resulta que es para seguir con el clima de crispación, tensión y follón que se vive en la selección. Era un partido amistoso, pero ya se sabe que a los argentinos no les gusta perder a nada, y menos jugando a fútbol; el resultado, sin embargo, no dice nada, aunque puede que el equipo español escale alguna posición en ese fantástico ránking FIFA que nadie entiende. En el grupo de clasificación para la Eurocopa, que es lo que importa, España no lo tiene todo perdido, ni mucho menos. Puede que Suecia se haya distanciado, pero van los dos primeros y Dinamarca está a tiro de piedra, teniendo en cuenta que hay que jugar contra ellos dos veces. Eso si se les gana, porque si no apaga y vámonos. En los últimos días se ha hablado de sustitutos para Luis, pero si nos tenemos que quedar sin Eurocopa, que se coma él el marrón. Ya que no quiere irse, que asuma las consecuencias de un posible fracaso, aunque llegados a ese punto, ¿en serio le importa lo que pase? Ah, por cierto, quedó estrenada la Nueva Condomina. Puestos a elegir un nombre, le podrían haber llamado Estadio Agua para todos.

martes, octubre 10, 2006

jorge se viste de saurio

Primer partido de los Raptors menos americanos de su corta historia en Washington. Primera victoria. Es pretemporada, sí, pero buen partido de Calderón y Garbajosa, que debutaba con los de Toronto. Quien también jugaba su primer partido con la franquicia canadiense era el número uno del pasado draft, el italiano Andrea Bargnani, al que vemos en la foto con Jorge (cómo nos gusta esa barba y esos pelos alborotados, de fan de Los Planetas). ¿Qué deparará la temporada para unos Raptors con seis europeos en su plantilla? ¿Serán capaces de superar la marca de la temporada anterior? ¿Tendrá minutos Garbajosa? ¿Acabará de titular Calderón? ¿Y Bargnani? Con un apellido que parece la marca de un coche deportivo de los sesenta, ¿hará honor a su condición de número uno o pasará a formar parte de la leyenda negra del draft? Ay, el tiempo... cuántas cosas nos traerá.

domingo, octubre 08, 2006

se estrecha el Pacífico

Lo que hizo el Barcelona el otro día se volvió a repetir en Moscú; el CSKA ganó a los Clippers 95-74 y se convierte de esta manera en el tercer equipo europeo en vencer a uno de la NBA. Si en el Sant Jordi se vivió un partido intenso y emocionante hasta el último cuarto, lo de Moscú fue en baile en toda regla; los angelinos nunco tuvieron la oportunidad de llevarse la victoria y acabaron apalizados con unas estadísticas de tiro paupérrimas. Otro duro golpe para la mejor liga del mundo, que ha visto perder en el último año a tres de sus equipos ante rivales europeos. También es cierto que Toronto, la actual Philadelphia y los Clippers no son equipos punteros y que están de pretemporada, pero seguro que el ego se les ha bajado a todos un poquito (más).

se hacen los suecos

Cómo ha cambiado España en las últimas décadas; en los 60, Alfredo Landa y compañía perseguían a las suecas, mientras que ahora la selección de fútbol corre detrás de los suecos. La semana había sido de todo menos normal; una parte de la prensa lamentándose de la ausencia de Raúl, la otra felicitándose por ello, Joaquín rajando del caos que se vive en el combinado nacional, Luis respondiendo, Joaquín alegando que la prensa lo había malinterpretado todo, polémica porque Villa iba a vestir el número 7... ni que lo hubiese inventado Raúl, por favor. Total, que Suecia nos ganó 2-0 y la clasificación para la Eurocopa peligra seriamente. Desde 1992 la selección de fútbol no se pierde una cita importante, pero como no se pongan las pilas lo van a ver por televisión (lo mismo ni eso). ¿Y de quién es la culpa? Unos apuntan a Luis, otros a los jugadores, los de más allá a Villar y su ya eterno mandato. Lo que parece claro es que algo tiene que cambiar, a lo mejor todo, quién sabe, pero nadie da el paso. Villar está a verlas venir, Luis dice que está tranquilo y que no va a dimitir, y los jugadores, pues les llaman, van, juegan, pierden y para casa. Hay que apoyar a la selección, pero es que te lo ponen tan difícil...

viernes, octubre 06, 2006

grandes del fútbol



No hay que perder la sonrisa. Pase lo que pase, siempre habrá alguien que se haya puesto más en evidencia y ante más gente que nosotros.

ecos del derby

No hace muchas fechas estuve en Madrid, justo antes de que se disputase el Real-Atlético de Liga. En los bares se veía ese pique característico antes de los grandes partidos, pero con ese deje castizo propio de Madrid. Ya entonces escuché dos chistes que ahora se están poniendo de moda. Los del Atleti contaban el de:
-Papá, papá, en el colegio me llaman Capello.
-¿Y tú que haces, hijo?
-Pues que voy a hacer, defenderme.
Por otro lado, los del Madrid atacaban donde siempre, a ese sempiterno sufrimiento propio de los seguidores colchoneros.
-¿Sabes que han hecho a Bin Laden socio del Atleti?
-¿Y eso por qué?
-Pues ya que no lo pillan, por lo menos que sufra.

se estrecha el Atlántico

104-99. El Barcelona se ha convertido en el segundo club europeo en ganar a un equipo de la NBA. El único hasta la fecha que había sido capaz de conseguirlo era el Maccabi de Tel-Aviv, que se impuso en 1978 a Washington (98-97) y, por dos veces en 1984, en un torneo de exhibición, a Phoenix Suns (104-97 y 113-98). La última victoria de los israelíes ante un conjunto NBA se produjo en 2005 en un partido de exhibición que tuvo lugar en Toronto (103-105).
Los Sixers demostraron en el Palau Sant Jordi que no están rodados, que les falta tono físico y que todavía tienen que afinar su puntería (Iverson no fue esta vez la respuesta, sino el interrogante). Sin embargo, también confirmaron todas las carencias del baloncesto americano; escasa táctica, individualismo, físico por encima de talento y esa prepotencia tan característica que nombra al ganador de la NBA como "World Champion". Algunos jugadores de banquillo de Philadelphia no jugarían en los grandes del baloncesto ACB e incluso tendrían problemas para ser indiscutibles en equipos de mitad de tabla. Que las distancias se están acortando es evidente; cada vez hay más jugadores extranjeros en la NBA y la selección USA (con profesionales) no es ni mucho menos imbatible. El último paso que faltaba era que sus franquicias empezasen a perder con regularidad con clubes europeos. Esto todavía no se ha producido, pero es significativo que en el último año Maccabi y Barcelona hayan vencido a los Raptors y a los Sixers. Cada vez se habla con más insistencia de la posibilidad de una expansión de la NBA por Europa, pero quizá ése no sea el camino. A lo mejor crear una Euroliga potente, de la que no quieran salir los mejores jugadores, sería un gran golpe de efecto para el baloncesto europeo. Bueno, por soñar...

jueves, octubre 05, 2006

Frase célebre Nº 1


Tengo el honor de inaugurar esta sección con una sabia sentencia de un gran filósofo: Pedrag Mijatovic.

"Si hubiéramos empezado arrasando estaría asustado"

¿¿¿¿¿¿¿¿????????... evidentemente se le puede despellejar en comentarios.
Leído en Marca